Ciudad de México.- El futuro de la agrupación Camila atraviesa un periodo de incertidumbre. Tras un tiempo de hermetismo, Samo ha decidido compartir su perspectiva sobre el trío, señalando que su estancia tiene como fecha límite diciembre de 2026. Esta permanencia no es azarosa, sino que responde a los términos legales establecidos en su contrato de trabajo actual.

El intérprete dejó claro que cualquier decisión sobre su continuidad está ligada al cumplimiento de lo pactado y a la resolución de los roces con sus compañeros. El origen de este distanciamiento no se encuentra en motivos personales, sino en desacuerdos sobre el manejo del proyecto. En declaraciones para la revista TVyNovelas, el cantante expresó:

No me había pronunciado antes porque he tratado de proteger la integridad de la banda, de no ensuciar esa magia que existe alrededor de lo que hacemos como artistas”, expresó Samo.

 

A pesar de que frente a la audiencia la relación parece estable, el ambiente interno ha sido complejo. Según el artista, han existido “pláticas muy violentas en las que la falta de ética ha estado presente, donde me he sentido violentado, pero lo he callado para subirme a cantar”. Esta situación ha generado una sensación de aislamiento para el vocalista y en sus propias palabras, describe cómo percibe su rol en el grupo:

Me siento como el invitado incómodo, es rudo, es fuerte. A veces me siento en desventaja porque no hay esa equidad, ese punto medio, pero sí me encantaría tener más complicidad con mis compañeros y que entendieran también mis puntos”, dijo en cantante.

Los eventos ocurridos durante su presentación en Irapuato agravaron la postura de los integrantes. No obstante, Samo mantiene una visión de protección hacia la entidad que representan: “Nunca me voy a poner en un lugar donde le corte la cabeza a uno de mis compañeros… Yo no voy a perjudicar a un compañero, porque si perjudico a Mario y a Pablo, me estoy perjudicando yo”.

 

A pesar de su voluntad de trabajo, el cantante considera necesario que exista transparencia con quienes los siguen. Su solicitud de enmendar los errores no es para su beneficio propio, sino para la audiencia: “Yo no necesito que se disculpe conmigo, pero sí que se disculpe con los fans por la información errónea que dio en el concierto, por ese impulso tal vez que tuvo”.

El proceso ha sido doloroso, especialmente tras haber recibido mensajes donde se cuestionaba su retorno a la formación: “Me arrepiento de haberte invitado de nuevo a cantar con Camila”. Con este panorama, el grupo llega a un cierre de ciclo que dependerá de la voluntad de sus partes para sanar estas fricciones.

Fuente: Tribuna del Yaqui