Ciudad de México.- En la alcaldía Tláhuaczona, al oriente de laCiudad de México, se registró un accidente laboral que requirió la movilización de autoridades y servicios de emergencia para salvaguardar la vida de un joven de 18 años de edad. El afectado, identificado bajo el nombre deBrayan de Jesús Barrera, desempeñaba sus labores en una obra decontruccióncuando sufrió unagrave lesiónen el área del rostro. Este suceso ocurrió en la calle Amado Nervo, de la colonia Arboleda, un punto donde las tareas de construcción se vieron interrumpidas por este suceso.
Según los reportes del suceso, el trabajador perdió el equilibrio mientras realizaba sus actividades, lo que provocó una caída sobre una herramienta de construcción. El objeto, unabarreta metálicade dimensiones considerables, le atravesó la región facial del joven. Ante la magnitud de la herida, sus compañeros y personas que se encontraban en el lugar solicitaron ayuda a través de la línea de emergencia. La situación fue descrita como crítica desde el primer momento debido al lugar donde se alojó el metal y la profundidad del daño causado en los tejidos del rostro.
ElCentro Regulador de Urgencias Médicas(CRUM) tomó el control de la situación para gestionar los recursos necesarios. Ante la complejidad de la lesión y la distancia hacia centros de salud de tercer nivel, se solicitó el apoyo de la Dirección General de Servicios Aéreos, grupo conocido comoCóndores. Estos elementos, pertenecientes a la Secretaría de Seguridad Ciudadana, cuentan con aeronaves equipadas para el transporte de personas en estado crítico. Unhelicópterose dirigió al sitio para comenzar el traslado que atravesaría gran parte de la mancha urbana.
El primer destino fue el helipuerto del centro médico Belisario Domínguez, en la alcaldíaIztapalapa. En este sitio, el personal realizó labores de estabilización para asegurar que el joven pudiera resistir el resto del viaje. La complejidad de la herida hacía que cualquier movimiento brusco o demora representara unriesgoalto para su vida. Los encargados de la salud determinaron que, por la naturaleza del daño, era imperativo llevar al paciente a una unidad con mayor infraestructura técnica en el área de traumatología y cirugía reconstructiva.
Tras las primeras acciones médicas, el helicóptero reinició su vuelo con rumbo hacia el poniente de la ciudad. El plan de vuelo estableció un punto de descenso en el estacionamiento de una plaza comercial ubicada sobre la calzada México-Tacuba, en la alcaldíaMiguel Hidalgo. Este punto de aterrizaje facilitó la transición entre el transporte aéreo y el terrestre, reduciendo los minutos que, en condiciones normales de tránsito, habrían significado horas de trayecto por las avenidas principales de la capital.
Una vez que la aeronave tocó tierra, paramédicos de laCruz Roja Mexicanaya esperaban al joven para realizar el tramo final del recorrido. En una ambulancia terrestre, Brayan de Jesús fue llevado al centro médico Rubén Leñero. Este establecimiento es reconocido por contar con el equipo y los profesionales capacitados para tratar lesiones óseas y de tejidos blandos de alta dificultad. El traslado se realizó bajo un esquema de vigilancia constante de sus signos vitales para evitar cualquier complicación durante el trayecto corto por calle.
uD83CuDDF2uD83CuDDFDuD83DuDEA8#CDMX.- Brayan de Jesús Barrera, 18, sobrevivió tras caer en una obra en Tláhuac: una barra metálica le atravesó el rostro. Policías de la@SSC_CDMXcoordinaron el traslado aéreo en helicóptero Cóndor a hospital; la atención oportuna fue clave.pic.twitter.com/GrqT7srCuB
— Libre Prensa (@Libre_Prensa_)February 21, 2026
Las autoridades mencionaron que la acción de los Cóndores fue determinante. El uso del transporte aéreo permitió que el tiempo de respuesta fuera mínimo, lo que incrementó las posibilidades de que el joven conserve sus funciones vitales. La coordinación entre el personal del Centro Regulador, los pilotos de la policía y los socorristas de la Cruz Roja permitió trazar una ruta efectiva que cruzó tres demarcaciones territoriales en poco tiempo.
La precisión en el manejo del paciente evitó que la barreta dañara órganos vitales que se encontraban a escasa distancia del punto de entrada del metal. Por ahora, el joven permanece bajo cuidado médico constante. Su situación se define como de cuidado ydelicada, aunque los reportes indican una estabilidad dentro de su gravedad. Se espera que en los próximos días se realicen más procedimientos quirúrgicos para reparar los daños causados por el objeto metálico.
Fuente: Tribuna del Yaqui
