Ciudad Obregón, Sonora.-LaNavidaden laIglesiaes unacelebración religiosaque conmemora elnacimiento de Jesús, elSalvador. Es untiempo de reflexión,feyesperanza, donde los cristianos recuerdan elamory laluzqueJesústrajo al mundo. La Navidad invita a laoración, lafraternidady lapazentre todos.
“En estaNavidad, los obispos de México nos dirigimos a ustedes desde unlugar silencioso y frágil: el pesebre; allí, donde la noche parecemás profunda, nace unaluzque no grita, pero que permanece”, expresó el obispo monseñor Felipe Pozos Lorenzini, obispo de la diócesis de Ciudad Obregón.
El líder de la grey católica en la región llamó a lareflexióny, para ello, citó a San Agustín, recordando que:“Dios eligió la pequeñez, el hambre, el sueño, la vulnerabilidad. No para huir del dolor humano, sino para habitarlo y redimirlo desde dentro”, como una forma de recordarles a losseres humanosque no están solos en laadversidad.
San Agustín nos ayuda a nombrar lo que el corazón apenas comprende: ‘Se hizo hombre quien hizo al hombre; el que sostiene el mundo cabe en un pesebre'”, citó Pozos Lorenzini y agregó: “En esa fragilidad hay una promesa: no estamos solos”.
La familia
El obispo explicó que la familia sigue siendo el lugar donde laesperanzaaprende acaminar, particularmente en estos tiempos en los que existenmuchos hogares heridospor laviolencia, lapobrezao laincertidumbre.
En su mensaje, ellíder católicoindicó que actualmente se debe pensar especialmente en losjóvenes, quienes, dijo, se encuentran cada vez másamenazadospor elcrimeny lasadicciones.
Somos una generación marcada porsombras profundas, pero también llamada a preparar unJubileo de gracia; pensamos especialmente enlos jóvenes; en ellos depositamos unaesperanzaque no es ingenua, sino confiada enCristo“, afirmó.
Pozos Lorenzini consideró que, actualmente, elpaíspareceheridoydividido, razón por la cualhizo un llamado a la reconciliación, y aclaró que esta no representa unadebilidad, sino una fortaleza para quienes creen queel amor puede sanar la historia.
Finalmente, el obispo de la diócesis concluyó su intervención deseándolebendicionesparael año venideroa lasfamilias cajemenses, a losjóvenes, a lospacientesy a losmigrantes.“¡Viva Cristo!”, concluyó.
Fuente: Tribuna del Yaqui
