Empalme, Sonora.-Desde pequeño,Miguel Silva Solíssabe qué es ganarse la vida, y la forma de subsistencia la encontró en el comercio, y con ello la manera de vivir de una manera digna; el éxito aquí lo halló de una forma peculiar: Gritando para que la gente lo voltee a ver y la compre.
Y la estrategia le funciona, porque la gente ya lo ubica, e incluso ya le puso el mote de‘El Gritón’,como se le conoce.
Domingo a domingo se instala en eltianguis de Empalme, y a diario coloca su puesto de venta de ropa y otros artículos en avenida Serdán, entre calles20 y 19,en la acera sur, hasta donde mucha gente va a buscarlo para comprarle.
Si bien Miguel ya está ‘aclientado’, pero no siempre fue así, y hubo momentos en los que el desánimo llegaba, pues había días en queno había casi nada de venta.
Recuerda que desde pequeñose inició en el comercio,vendiendo paletas de hielo, ‘hielitos’ y hasta gallinas, y en la estación del ferrocarrilvendía frutaa los pasajeros del tren.
“Llegaba de la escuela, dejaba los libros y a darle, porque en la familiahabía necesidades”, manifestó, al señalar que el comercio lo heredó de su padre.
En la actividad se puede decir que ya tiene más de50 años, de los cuales, 33 los tiene en los tianguis deEmpalme y Guaymas, en donde recurrió al ingenio para hacerse de clientes, y eso fue gritando, con micrófono en mano y una bocina.
De sustres hijos,dos siguieron sus pasos en elcomercio,y aunque son más silenciosos, igual se van abriendo paso, encontrando en esta actividad la manera de subsistir.
Señala que, para mantenerse en elcomercio,no solo se trata de gritar, sino de no‘encajar la uña’al cliente.
La actividad comercialMiguel Silvala combina con trabajo de beneficio social, pues forma parte de una organización defensora de los derechos humanos, en donde lucha contra lasinjusticias a la gente.
12 años tenía‘El Gritón’cuando dio inicio a su trayectoria de comerciante, haciéndolahasta de bolero.
Fuente: Tribuna
