Ciudad del Vaticano.- Lamuerte del Papa Francisco, ocurrida tras underrame cerebralmomentos después de dar por concluida laSemana Santa 2025, ha estado envuelta en un aire de nostalgia,misticismoysimbolismo. Ahora se viralizó que, durante sufuneral en el Vaticano, una religiosa querompió el protocolopara despedirse delpontíficeen un acto cargado de emotividad. Pero, ¿quién era estamonja? Conoce los detalles.
Una despedida fuera del protocolo en el funeral del Papa Francisco
Mientras cardenales y obispos se despedían del Papa Francisco siguiendo el riguroso protocolo de laSanta Sede, una monja se colocó discretamente a un lado delféretroy permaneció allí durante varios minutos en oración. Se trataba desor Geneviève Jeanningros, quien con una mochila sobre los hombros, se acercó en silencio a rendir homenaje al pontífice argentino fallecido a los 88 años.

Aunque su presencia no estaba contemplada dentro delorden ceremonial, nadie en el recinto se atrevió a detenerla o a expulsarla. Su gesto fue recibido conrespeto, en parte por su cercana relación con el Papa de América Latina y por la labor que ha realizado durante más de cinco décadas al servicio decomunidades marginadas: personas transexuales y otros tantos que trabajan en ferias.
Tras concluir su rezo y su llanto silencioso, la monja se retiró por cuenta propia del sitio, no obstante, el momento se viralizó en redes, con lo que conmovió a fieles en el Vaticano y todo el mundo.
#Mundo¡Una amiga hasta el final! Sor Geneviève, la monja amiga del Papa Francisco, se saltó el protocolo para llorar y rezar junto a su féretro. La monja, de 81 años, de la orden de las Hermanitas de Jesús y con una mochila sobre sus hombros, se acercó discretamente a la zona…pic.twitter.com/QCaeuFUvQF
— Última Hora Col (@ultimahoracol_)April 23, 2025
¿Quién es sor Geneviève Jeanningros y cuál fue su relación con el Papa?
Sor Geneviève, de 81 años y perteneciente a la orden de lasHermanitas de Jesús, fue conocida por el propio Papa como “la enfant terrible”. Su misión ha estado enfocada en apoyar a personas en situación de vulnerabilidad:mujeres transexuales, trabajadores de ferias y habitantes de zonas marginadas en Ostia, a las afueras deRoma. Durante los últimos años, la monja llevó a varias audiencias del Papa Francisco a grupos de personas trans, muchas de ellas trabajadoras sexuales.
Incluso durante la pandemia, junto con elpárroco Andrea Conocchia, buscó ayuda directa del Vaticano para unas 50 personas que quedaron sin medios de subsistencia. Su vínculo con el pontífice fue tal que logró, el31 de julio de 2024, que el Papa, la máxima autoridad de laIglesia Católica, visitara un parque de diversiones en Ostia para encontrarse con feriantes, marcando un hecho sin precedentes en el papado.
Fuente: Tribuna
