Ciudad de México, México.-Un fuerte estruendo, seguido de un destello en el cielo , sorprendieron a los habitantes de laCiudad de Méxicoy elEstado de México, y según la información preliminar, este fenómeno pudo haber sido causado por unmeteoritoo unbólidoque explotó en la atmósfera durante la madrugada del miércoles 16 de abril del 2025.
Fue alrededor de las 3:49 horas cuando usuarios en redes sociales, sobre todo en X (antes Twitter), reportaron haber escuchado unafuerte explosiónque sacudió las ventanas de algunas viviendas y activó las alarmas de vehículos, sin embargo, el origen del fenómeno no ha sido confirmado.

Además, a través de la cuenta oficial de X deSismo Alerta Mexicanase brindó mayor información acerca de los hechos, como la altura a la que se registró laexplosión, que osciló entre los 20 y 40 kilómetros sobre el nivel del suelo, y más tarde confirmó que la fuente del sonido fue unbólidode gran tamaño, es decir, unamasa de materia cósmicaque se desintegra al atravesar laatmósfera terrestre.
Basándonos en principios físicos, esto significa que el sonido tardó en viajar porque la explosión ocurrió a unos 44 kilómetros de distancia horizontal de la Ciudad de México. Esto sugiere que se trató de un bólido muy grande”, informó Sismo Alerta Mexicana.
Por otro lado, múltiplescámaras de videovigilancialograron captar el paso de unobjeto brillanteque cruzó por el cielo y posteriormente, se escuchó el fuerte estallido en delegaciones comoCoyoacán, así como en municipios comoEcatepecyCuautitlán Izcalli; mientras que las cámaras cercanas al volcánPopocatépetlcaptaron el momento exacto en que elbólidoexplotó iluminando el cielo.

ElGobierno de la Ciudad de México, así comoProtección Civilcapitalina han emitido declaraciones acerca de lo ocurrido hasta el momento, no obstante, los ciudadanos no han reportado daños ni afectaciones relacionados con este fenómeno, pero algunos testigos indicaron haber percibido una leve vibración en sus domicilios luego del estruendo.
Pablo Lonnie Pacheco, astrónomo y uno de los principales divulgadores de este tipo de eventos en México, señaló que el cuerpo celeste tenía un tamaño estimado de menos de un metro de diámetro; su velocidad, al ingresar a la atmósfera oscilaba los 30 kilómetros por segundo, lo que generó una gran fricción y elevadas temperaturas, derivando en la desintegración explosiva del objeto.
Fuente: Tribuna
