Denver, Colorado. –Las autoridades de salud de Colorado, Estados Unidos, confirmaron un nuevocasodepeste bubónicaen el condado Pueblo, al sur del estado. Este caso es el tercero registrado en el país en este 2024, después de que se detectaran dosinfeccionesen Oregon y Nuevo México a principios de año.
Un hombre de Pueblo fue diagnosticado con labacteriacausante de la peste bubónica, aunque aún se desconoce cómo se contagió. El hombre fue hospitalizado la semana pasada y su estado de salud ha mejorado. Según las estadísticas, en Estados Unidos se registran alrededor de siete casos de peste bubónica al año. Estaenfermedad, que fue responsable de millones de muertes durante la Edad Media, sigue existiendo aunque en menor escala.

El último brote significativo de peste bubónica en Estados Unidos ocurrió en la década de 1920, con unas 30 muertes reportadas, según elCentro de Control de Enfermedades (CDC). En Europa, la enfermedad fue conocida como laPeste Negradurante las epidemias de los siglos XIV y XV, causando aproximadamente 50 millones de muertes. En la actualidad, la peste bubónica es endémica en el sur de Colorado.
Para quien no lo sepa, la peste bubónica se transmite principalmente a través depulgas infectadasque han estado en contacto conroedoresportadores de la bacteria. También puede propagarse al tocaranimales infectados,comoratasoperros de las praderas, o a través de latosde estos animales. Sin embargo, aunque es menos común, latransmisión de humano a humanopuede ocurrir por medio de lasgotículas respiratorias.

Lossíntomasde la peste bubónica suelen aparecer entre uno y siete días después de la infección e incluyen:
- Fiebre repentina y escalofríos
- Dolor de cabeza intenso
- Dolores musculares
- Náuseas y vómitos
- Inflamación de los ganglios linfáticos, conocidos como bubones
A pesar de que no existe una vacuna contra la peste bubónica, la enfermedad puede tratarse eficazmente si se detecta a tiempo. Sin tratamiento, la tasa de mortalidad puede oscilar entre el 30% y el 60%.
Actualmente, la peste bubónica sigue siendo una preocupación en algunas regiones del mundo. LaOrganización Mundial de la Salud (OMS)señala que la República Democrática del Congo, Madagascar y Perú tienen las tasas más altas de incidencia de esta enfermedad.
Este reciente caso en Colorado destaca la importancia de la vigilancia y eltratamientooportuno para prevenir la propagación de una enfermedad histórica que aún persiste en la era moderna. Las autoridades de salud están monitoreando de cerca la situación y tomando medidas para proteger a la población.
Fuente: Tribuna