California, Estados Unidos.-El pasadosábado, 18 de mayo, las autoridades localizaron muerta aPeggi Yinipling, unamujerde 67 años de edad. Según reportes, el cuerpo de la agraviada se encontraba en el interior de unclósetcerrado, envuelto enbolsas de plástico. La principal sospechosa es la hija de la ahora occisa,Kelly Yinpling, quien anteriormente ya había sido arrestada porviolencia domésticaen agravio a unadulto mayor.
De acuerdo con información brindada por las autoridades, Peggi no había sido vista por otros miembros de sufamiliao de lacomunidad, lo cual encendió las alertas. Una vez que se impuso la denuncia, la policía ingresó a la casa de lavíctima; fue en ese momento cuando localizaron su cuerpo, el cual ya tenía unperiodo avanzado de descomposición, por lo que se cree que tenía un tiempo considerable de haber fallecido.

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Tal y como suele ocurrir en este tipo de casos, las autoridades realizaron unaautopsiaa la víctima, con la finalidad de poder descubrir cuál fue la causa de muerte, misma que no resultó sernatural, sino que se determinó que, en realidad, se trataría de un asesinato. Dicho veredicto surgió cuando notaron lashuellas de estrangulamiento, lo que implicaba que había sido atacada por alguien más y la principal sospechosa resultó ser suhija.
Según reportes, actualmente, Kelly se encontraba cumpliendo unasentencia de libertad condicionalpor abuso en agravio de una persona mayor, así como por amenazas en contra de Peggi. Según informes de medios locales, pese a todo lo mencionado antes, la agresora regresó a vivir con la víctima y poco tiempo después se produjo la desaparición de la ahora occisa, por lo que se considera que la fémina es la autora del crimen.

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Por el momento, los fiscales deCaliforniamencionaron para medios locales que no presentarán un caso, mientras no estén seguros de que Kelli es la verdadera homicida de su madre, por lo que continuarán con las investigaciones hasta obtener evidencia más solida en contra de la imputada. Asimismo, resaltaron su convicción de proteger a laspersonas de la tercera edad, en caso de que el atacante resulte ser otra persona.
Fuentes: Tribuna