Quito, Ecuador. –En una escalada detensiones diplomáticas, elGobierno de Ecuadoringresó en la noche del viernes a laEmbajada de Méxicoen Quito, Ecuador, y detuvo aJorge Glas, ex vicepresidente durante el mandato deRafael Correa(2007-2017), a pesar de que el Gobierno mexicano le había concedidoasilo político. Este hecho desencadenó la suspensión derelaciones diplomáticasentre México y Ecuador, anunciada por el presidenteAndrés Manuel López Obrador.
La detención de Glas, quien enfrentaba una orden deprisiónpreventiva por presuntos casos decorrupción, fue llevada a cabo por laPolicía Nacional ecuatoriana,que trepó los muros de laembajada mexicanapara acceder al recinto.Roberto Canseco,jefe de Cancillería y Asuntos Políticos de la Embajada de México, denunció el allanamiento como un acto “totalmente inaceptable” y calificó la acción como una “barbarie”. Según Canseco, los policías ecuatorianos agredieron al personal de guardia de la embajada.
ÚLTIMA HORA
Los fascistas llevan a Guayaquil a Jorge Glas, ex vicepresidente de Ecuador.
Jorge tiene dificultades para caminar porque fue golpeado, esto es una locura.
¿A qué hora condenas esto@Almagro_OEA2015?pic.twitter.com/1nAPxhJYJm
— Juan Carlos Rocha (@Rocha4T)April 6, 2024
El presidente López Obrador condenó enérgicamente la acción ecuatoriana, calificándola como una “violación flagrante al derecho internacional y a la soberanía de México”. Anunció la suspensión de relaciones diplomáticas con Ecuador y ordenó a la cancillería mexicana emitir un comunicado oficial al respecto.
Este episodio se produjo en medio de una creciente tensión entre ambos países, exacerbada por las declaraciones de López Obrador sobre el asesinato del candidatoFernando Villavicencioy su impacto en las elecciones ecuatorianas. Ecuador había expulsado previamente a la embajadora mexicana en respuesta a estas declaraciones.

El Gobierno ecuatoriano justificó la detención de Glas afirmando que era un “delincuente” con condenas firmes y órdenes de captura vigentes, y argumentó que México había abusado de los privilegios diplomáticos al concederle asilo político. Además, reiteró su compromiso en la lucha contra la corrupción y su respeto al pueblo mexicano.
La Embajada de México en Quito había estado fuertemente resguardada desde que se anunció el asilo político a Glas, en un intento por evitar incidentes similares al ocurrido anteriormente con la ex ministra correístaMaría de los Ángeles Duarteen Argentina.
Jorge Glas, quien había pasado cinco años en prisión por condenas relacionadas con corrupción, se refugió en la Embajada de México tras ser imputado por presunta malversación de fondos en un caso vinculado a la reconstrucción después del terremoto en Ecuador en 2016. Considerándose inocente y víctima de persecución política, Glas ingresó a la embajada antes de que se emitiera una orden de detención en su contra.
Fuente: Tribuna