Oregon, Estados Unidos.- En un impactante suceso, una enfermera, cuya identidad aún no ha sido revelada, enfrenta graves acusaciones por presuntamente provocar la muerte de diez personas en elCentro Médico Regional Asante Rogue, enMedford, Oregón.La sospecha recae en que la enfermera habría sustituido el fentanilo, un fuerte analgésico opioide, por agua de la llave en el suero de los pacientes, llevándolos a su fallecimiento.

El personal médico del centro fue el primero en alertar sobre circunstancias inusuales en las muertes de varios pacientes bajo el cuidado de esta enfermera. Una investigación interna reveló la perturbadora práctica: cambiar el medicamento por un elemento tan común como el agua de la llave.

Enfermera asesina a 10 Paciente en EU
Crédito: Internet

El fentanilo, un analgésico opioides de gran potencia, estaba destinado a pacientes que experimentaban dolores intensos, como aquellos en etapas avanzadas del cáncer o después de cirugías. Sin embargo, la enfermera, en lugar de administrar este medicamento de manera adecuada, optó por sustituirlo por agua, lo que, según los expertos, pudo haber desencadenado infecciones severas entre los afectados.

La rápida acción de los médicos delCentro Médicopermitió descubrir la manipulación y proceder con la investigación, la cual reveló que más de diez pacientes se vieron afectados por esta nefasta práctica. El hospital, tras confirmar las acusaciones, despidió a la enfermera responsable y aseguró a la comunidad que, por el momento, no representa una amenaza para aquellos que buscan atención médica.

El cambio del fentanilo por agua de la llave plantea serias consecuencias de salud, ya que, según losCentros para el ControlyPrevención de Enfermedades (CDC),este medicamento es entre 50 y 100 veces más potente que la morfina. Su uso está destinado a mitigar dolores intensos, especialmente en situaciones postoperatorias y enfases avanzadas del cáncer.

Enfermera asesina a 10 Paciente en EU
Crédito: Internet

El impacto de esta tragedia no solo se refleja en las vidas perdidas, sino también en la confianza de los pacientes y sus familias hacia el sistema de atención médica. Las autoridades sanitarias, al abordar este caso, destacaron la importancia de seguir rigurosas medidas de seguridad y control en la administración de medicamentos para garantizar la integridad y bienestar de los pacientes.

Este caso subraya la necesidad continua de supervisión y protocolos de seguridad en los entornos médicos para evitar conductas irresponsables que pongan en riesgo la vida de quienes buscan cuidado y tratamiento. ElCentro Médico Regional Asante Roguedeberá ahora esclarecer las circunstancias que permitieron que esta tragedia ocurriera, brindando respuestas a las familias afectadas y estableciendo medidas para prevenir situaciones similares en el futuro.

Fuente: Tribuna