Filipinas.-Laalertadetsunamise ha levantado en Filipinas después de que un poderosoterremoto de magnitud 7.6sacudiera la isla de Mindanao el sábado 2 de diciembre, dijo el Instituto Geofísico de Estados Unidos (USGS), y agregó: “Podrían ocurrir fluctuaciones menores del nivel del mar en algunas áreas costeras”. Aunque la amenaza había disminuido, el USGS recomendó mantener la vigilancia en las áreas próximas al mar, dado que se detectaron variaciones en la marea de entre uno y ocho centímetros por encima de lo normal.
Horas antes, las autoridades filipinas habían advertido de un “tsunami destructivo” y habían pedido a la población de las provincias deSurigao del SuryDavao Orientalque se trasladaran tierra adentro o a terrenos más altos. El sismo mató al menos asiete personas, de acuerdo con la fuente RFI, e hirió a otras cuatro. Desde entonces se han registrado varias réplicas, incluida una de magnitud 6.4.
El maremoto era “esperado con olas cuya altura representa una amenaza para las vidas”, advirtió el InstitutoFilipino de Vulcanología y Sismologíaen X (anteriormente Twitter). También se habían dado órdenes deevacuaciónen partes del suroeste de Japón, cerca de la costa.
El sismo se produjo a una profundidad de 32 kilómetros a las 22:37 p.m. hora local (15:37 p.m. hora francesa) a una distancia de unos 21 kilómetros al noreste deHinatuan, dijo el USGS. Un terremoto de magnitud 6.7 ya sacudió la región de Mindanao el 17 de noviembre, matando al menos a nueve personas. La isla es la segunda más grande del archipiélago filipino, tanto en superficie como en población: tiene 26 millones 252 mil 442 habitantes, es decir, el 24.08 por ciento de la población del país.
Los terremotos ocurren a diario en Filipinas, ya que el archipiélago se encuentra en el “Cinturón de Fuego” del Pacífico, un área deintensa actividad sísmica y volcánicaque se extiende desde Japón hasta la cuenca del Pacífico a través del sudeste asiático. La mayoría sondemasiado débilespara ser sentidos por los humanos. No obstante, en esta ocasión, el pavor se apoderó de la gente.
Fue el terremoto más largo y fuerte que he experimentado nunca, probablemente duró unos cuatro minutos. Aquí estamos acostumbrados a los terremotos, pero éste fue diferente”, dijo Constantino a la AFP
Fuente: Tribuna Sonora