Acapulco, Guerrero.- El huracán‘Otis’no solo arrasó conAcapulcoy buena parte deGuerrero, sino también con las expectativas de millones de ciudadanos que confiaban en que el Gobierno Federal realmente estuviera preparado para una catástrofe de tal magnitud.
Lo cierto es que tan impreparado se mostró que fue incapaz siquiera de prever que el presidenteAndrés Manuel López Obradorno podría llegar a Guerrero por tierra: que la camioneta blindada y aparatosa del mandatario quedara junto con todo su séquito atrapada en medio de la nada, resume a la perfección lo que ocurre con su sexenio.
En Acapulco hay miedo y zozobra, pues hasta el cierre de edición no existen siquiera datos contundentes sobre los daños humanos y materiales después de que el fenómeno tocase tierra. Todo es un caos.
Y en tales circunstancias es cuando asoma la relevancia de que la autoridad cuente con las herramientas suficientes y necesarias para atender la crisis y, por ende, donde se echa en falta elFondo Nacional para Desastres Naturales(Fonden).
El Fonden era un fideicomiso dedicado a organizar y administrar recursos destinados para la reconstrucción de localidades afectadas por fenómenos climáticos; se diseñó como un instrumento financiero dentro delSistema Nacional de Protección Civil.
Pese a su éxito y recurrente uso, el 21 de octubre de 2020, el Poder Legislativo aprobó su extinción junto a 108fideicomisosmás; el presidente López Obrador fue el principal impulsor de su desaparición al insistir que se trataba de una “caja chica” para funcionarios que compraban de todo, aprovechando que había una emergencia”.
Como suele ocurrir en el gobierno de laCuarta Transformación, la acusación de corrupción en el Fondo se quedó en eso, pues no hubo pruebas ni denuncias sobre los presuntos desfalcos.
Al mismo tiempo, el dinero que iba al Fonden terminó, de acuerdo con el analistaJuan Ortiz, en elTren Maya, una de las obras faraónicas de López Obrador; la obra de transporte también absorbió buena parte de los recursos del resto de fideicomisos, necesarios para alcanzar a liquidar su sobrecosto superior al 130 por ciento, y que superará los 360 mil millones de pesos.
Reiteradamente, López Obrador ha dicho que su gobierno sí tiene recursos para atender las catástrofes y no necesita del Fonden, algo que no queda claro y opaca el uso de recursos, pues se desconoce lo que se invierte tras una catástrofe.
Ayer, el senador morenistaPablo Sandoval, guerrerense de nacimiento, solicitó toda la “ayuda posible” para su estado, a lo que la oposición aprovechó para reclamar la extinción del Fondo.
La responsabilidad de dar atención es del Estado y tenemos que recordar que existía un fideicomiso específico creado, que ha sido extinto por quien tiene la mayoría (…) si existiera el Fonden, la historia de Guerrero sería otra”, sostuvo la perredistaElizabeth Pérez.
“Es en estas situaciones causadas por fenómenos naturales cuando los fideicomisos son absolutamente necesarios para atender a las víctimas. Desafortunadamente, el Fondo de Desastres Naturales (Fonden) desapareció en 2020, por lo que la recuperación del puerto se tornará más lenta”, dijo el Consejo Nacional Empresarial Turístico en un comunicado.
- Verdad a medias
La tarde de ayer,Gabriel Yorio, subsecretario de Hacienda, aseguró que el Fonden sí existe y cuenta con 18 mil millones de pesos. El funcionario explicó que lo que cambió fue el sistema de gestión, ya que ni Banobras ni los municipios son quienes deciden sobre los proyectos, sino que ahora “los recursos se transfieren a los ejecutores, como un estado o a laSecretaría de la Defensa Nacional(Sedena) si activa el Plan DN3″.
Lo que no dijo Yorio es que “sí desapareció como herramienta, como instrumento, pues lo único que hicieron es presupuestar recursos a algo que se llama Fonden pero que ya no es un fideicomiso, pues ya no tiene las reglas a las que estaba sometido éste, por lo que todo se vuelve fácilmente opaco” explica el investigadorCarlos Martínez.
De acuerdo con elInstituto Mexicano para la Competitividad(IMCO), este año se destinaron 17 mil 157 millones de pesos y para el siguiente, elProyecto de Presupuesto de Egresos de la Federaciónproyecta gastar 17 mil 984, siendo el problema en que si este dinero no es utilizado para atender un desastre natural, debe regresar a la Tesorería de la Federación, “donde su uso es a discreción, sin transparentarse ni estar claro en dónde termina ni cómo se gasta”, señaló el senadorEmilio Álvarez Icaza.
Fuente: Tribuna