Bristol, Inglaterra.-Desde hace variasdécadasse sabe que losdelfinessonanimalesfascinantes cuyainteligenciaes muy similar al de los humanos. También se sabe que este curiosoanimales capaz desocializar, tener relaciones íntimas por placer y se les ha visto dandoclasesa otros seres de la misma especie, casi como si se tratase de unaescuela, es por ello que no debería sorprenderte que varios científicos hayan dedicado varios años a comprender de mejor manera estos curiosos seres.

Recientemente, un grupo de expertos de laUniversidad de Bristol, publicó un estudio en la revista científicaCurrente Biologyen donde demostraron quelos delfines también son capaces de gritar para comunicarsecon sus congéneres, cada vez que eran sometidos aruidos fuertes, tal y como lo explicó la autora de la investigación,Stephanie King, quien explicó: “Demostramos que el ruido producido por humanos afecta directamente el éxito de los animales que trabajan juntos.

Según declaraciones de la experta, este mismo experimento fue realizado con animales de otras especies y al escuchar los sonidos fuertes, descubrieron que su eficiencia se veía reducida y su productividad, trabajando en equipo disminuía notablemente: “Sí, el ruido hace que los grupos de animales salvajes sean menos eficientes en la realización deacciones cooperativas, como laalimentación cooperativa, esto podría tener importantes consecuencias negativas para la salud individual y, en última instancia, para la salud del a población”.

Como ya se había previsto anteriormente, los delfines son seres sumamente comunicativos y se ayudansilbidos y chasquidospara poder enviar mensajes a sus congéneres, esto sin contar que tienen la capacidad de utilizarecolocalización, lo que los ayuda a determinar en dónde se encuentran objetos de interés para ellos comocomida, otros animales u obstáculos, pero si se encuentran en un entorno ruidoso todo este proceso se entorpece.

Para descubrir cómo reaccionaban los delfines en un entorno escandaloso, los expertos acudieron aDolphin Research Center, enFloriday estudiaron a dosdelfines nariz de botella, posteriormente procedieron a registrar las vocalizaciones de los animales marinos cada vez que escuchaban ruidos, pero esto no fue todo, ya que, la finalidad de la tarea era determinar su productividad, así que los pusieron a oprimir botones mientras nadaban en círculo. Como se mencionó anteriormente, los especímenes no se detuvieron, sino que comenzaron a conversar cada vez más fuerte.

Fuentes: Tribuna