Conrnualles, Reino Unido.-Formar parte de lacarrera espaciales uno de los más grandes anhelos de varios países, siendoEstados Unidos,RusiayChina, tres de las más grandes potencias en este tema, aunque esto no demerita que otras naciones quieran participar, tal es el caso deReino Unido, conjunto de naciones que el pasado lunes, 9 de enero, intentaron enviar el coheteLauncherOne de Virgin Orbital espacio exterior.

De acuerdo con algunos informes, los ingenieros que trabajaron en este proyecto se encontraban optimistas por el lanzamiento histórico, debido a que este sería el primer cohete que despegaría en tierras inglesas. El lanzamiento se llevó acabo alrededor de las 22 horas y, en un principio se creyó que todo iba a pedir de boca, por lo que la compañía dirigida porSir Richard Bransontuiteó que se había tratado de un “despegue exitoso”.

Lamentablemente, minutos después se descubrió que había ocurrido una anomalía y el cohete que enviaron en dirección aIrlanda, terminó por caer en las cercanías dePortugal. Hasta el pasado martes, 10 de enero, únicamente habían trascendido las declaraciones deMatt Archer, de laagencia espacial de Reino Unido, quien reveló que la primera etapa fue un éxito, mientras que el error llegó hasta el segundo paso, lo que derivó en el fracaso de la misión: “El cohete no alcanzó la altitud requerida para mantener su órbita o desplegar los satélites, y por lo tanto, la misión no tuvo éxito”.

No fue sino hasta este jueves, 12 de enero, que se supieron más detalles sobre lo ocurrido en la misiónStart Me Up. De acuerdo con información del tabloide británico,Daily Mail, todo se suscitó porque el cohete se apagó de forma prematura: “Se había desplegado debajo del ala de un jumbo jet 747 especialmente adaptado, que despegó del puerto especial deCornualles, voló a una zona de lanzamiento designada sobre elAtlánticoy lanzó un propulsor que contenía nueve satélites hacía el espacio”.

Hasta este punto todo parecía ir de manera optima, pero segundos más tarde, el LauncherOne se apagó, lo que provocó que se perdiera del radar, mientras que fue captado ardiendo y rompiéndose conforme caía nuevamente sobre las costas de Lanzarote, en Portugal. El CEO de Virgin Orbit,Dan Hart, declaró: “Todos estamos decepcionados de no haber podido lograr el éxito total de la misión”.

Fuentes: Tribuna