Ciudad de México.-¿Alguna vez te ha ocurrido que, cuando hacemucho calor, te sientes irritable? o quizás se trate del efecto contrario, tal vez cuando hace muchofríotiendes a sentirtedeprimido, como si algo no fuera bien en tu vida. No te preocupes, parece ser que es algo habitual. Y es que, según estudios, tanto lasalud mentalcomo elestado anímicode las personas podría vinculado alcambio climático.
De acuerdo con información proporcionada por un estudio deTaiwán, realizado en un lapso de 10 años, en la década del 2003 y el 2013, los registros dedepresiónse asociaron a hechos como latemperaturay los días lluviosos. Según los expertos que realizaron este estudio, la gente con menor riesgo de desarrollar estetrastornoson quienes viven en lugares que oscilan entre los 20 y 23 grados Celsius; por otro lado, la cantidad de incidencias con dicha afección incrementó un 7 por ciento donde la temperatura se en 1 grado Celsius.

Por otro lado, según información deFrance 24,Groenlandia, el cual es uno de los países más fríos de todo el mundo, existe unaalta tasa de suicidio, sobre todo entre losadolescentes, donde, en promedio, se suicida un menor por mes, algo que llama la atención incluso de los locales, ya que, en aquel lugar, los jóvenes no suelen llevar vidas complicadas, tal como mencionó una periodista del medio francés: “Los jóvenes llevan una vida muy sencilla, no hay y muchas cosas qué hacer enTasiilaqy es una de las causas de sus problemas, solamente lasescuelas, bares y pocos espacios para hacerdeportesque se encuentran llenos dehielocasi todo el año”, aseveró la comunicóloga.
Existe otro estudio realizado enEstados Unidos, que señala los factores meteorológicos como un indicativo de la buena o mala salud mental de una comunidad. Según dicha investigación, las personas de la nación gobernada porJoe Bidenque experimentaron un incremento en latemperatura promedio mensualentre 25 a 30 grados Celsius o superiores a esta última medida, en un periodo de 30 días, comenzaron a dar alarmas de unamala salud mental.
Cabe señalar que, pese a la evidencia que los científicos han llegado a obtener a lo largo de los años, con respecto a la relación del clima extremo con la salud mental, la realidad es que se trata de un tema que aún no ha sido explorado a profundidad, por lo que es necesario que los expertos realicen mayores indagatorias vinculadas a este tema para obtener evidencia mucho más concreta de la que se posee actualmente.
Fuentes: Tribuna