Londres, Inglaterra.-Luego de la aparición delCovid-19durante los últimos meses del año 2019, la comunidad científica de diversos países volcó la mayoría de sus estudios en intentar comprender el funcionamiento del nuevovirusy aunque, actualmente, todo parece indicar que las cosas regresaron a la normalidad, la realidad es que algunos estudiosos continúan realizando investigaciones basadas en lainfecciónque nació enWuhan,China, aunque éstas podrían caer en lo polémico.
Recientemente, salió a la luz que un equipo de científicos de laUniversidad Imperial College Londoncomenzó a experimentar, uniendo partes delSARS-CoV-2original con sus mutaciones más peligrosas comoÓmicron, misma que causó una gran ola en varios países por su facilidad de evasión a lasvacunas, así comoDelta, misma que causó varios fallecimientos enIndia, en los meses de marzo y abril del 2021.

Como era de esperarse, no todos sus colegas estuvieron de acuerdo con este polémico estudio, debido a que tenía una alta taza de riesgos y muy pocos beneficios, motivo por el que no tardaron en advertir que los ensayos de laboratoriopodrían traer una gran amenaza, precisamente ahora que el mundo parece haber regulado alvirusque sometió aconfinamientoa diversas naciones. Pese a ello, la universidad inglesa insiste en que están cumpliendo con todas las normas de seguridad, por lo que el peligro sería mínimo.
Cabe señalar que, según información del tabloide británico, elDaily Mail,Inglaterrano es el único país que está realizando este tipo de experimentos, ya que, laUniversidad de Boston, en Estados Unidos, también habría combinado elvirusoriginal con la cepa deÓmicron, misma que resultó ser sumamente agresiva y peligrosa, esto es debido a que la infección alterada terminó con la vida del 80 por ciento de los roedores con los que estaban investigando.

De igual manera, los expertos norteamericanos comenzaron a criticar este tipo de experimentos; sin embargo, el instituto se defendió argumentando que su cepa era menos mortal de lo que fue el virus deWuhanen un principio. También declararon que realizar este tipo de ensayos puede ayudar a la comunidad científica a estar preparada en caso de la llegada de una nueva cepa, tal y como la que ellos ya tenían en sus manos.
Fuentes: Tribuna