Illinois, Estados Unidos.-Desde hace siglos, el ser humano se ha sentido inevitablemente atraído por los misterios que esconde el firmamento, motivo por el que diversascivilizacionesen el mundo comenzaron a investigar lasestrellas, lo que los llevó a descubrir a otrosplanetasy hasta agalaxias. Aún ahora, diversos gobiernos invierten grandes cifras dedineropara realizar investigaciones relacionadas con elespacio exterior.
Recientemente, laUniversidad Northwetern, deIllinois,Estados Unidos, publicó un estudio en la revistaAntology, donde propusieron la teoría de que unmicroorganismosimilar aConan The Bacteriumsería capaz de habitar las condiciones adversas delcuarto planeta del sistema solar, lo que, en teoría podría determinar queexiste vida en Marte, pero ¿por qué prestaron su atención precisamente en este microorganismo?

Conan tiene características dignas deSuperman, pero mejoradas, ya que, esta bacteria puede aguantar temperaturas elevadas, así como ambientes helados. Puede soportar altas cantidades deradiación, puede regenerarse e incluso puede vivir por millones de años, por lo que, podría vivir perfectamente en las 25 mil unidades de radiación que posee Marte y permanecer con vida durante 1,2 millones de años, pero ¿cómo haría esto?
Según el informe, Conan no soporta la radiación si la recibe directamente, como sería el caso de la luz UV; sin embargo, podría sobrevivir tranquilamente si se entierra en el subsuelo marciano: “Enterrado a solo 10 centímetros debajo de la superficie marciana, el período de supervivencia de Conan the Bacterium aumenta a 1,5 millones de años y cuando está a 10 metros podría alcanzar hasta 280 millones.

Si bien, todo esto suena asombroso, la realidad es que los científicos no tienen la certeza de que Conan haya encontrado la manera de llegar a la superficie marciana, aunque no descartan que el planeta rojo cuente con un microorganismo similar a esta intrépida bacteria. De ser así, los investigadores proponen que podría localizarse en el subsuelo congelado de Marte, donde tendría las condiciones aptas para sobrevivir.
Fuentes: Tribuna