Krugersdorp, Sudáfrica.-Este jueves, 4 de agosto, vivieron momentos de tensión en unaciudad de Sudáfrica, donde un grupo de manifestantes atacó a unosmineros ilegales, a quienes acusaban de haber abusado en manada a ocho mujeres. Los inconformes arribaron alcampamento, donde vivían los presuntos agresores y le prendieron fuego. Las autoridades lograron dispersar a la multitud conbalas de gomay habrían desatado a algunos de los agredidos.
Los hechos se registraron durante la jornada del día de hoy, enKrugersdorp, cuando un grupo de personas, hartas por losaltos índices de delincuenciaregistrados en su comunidad, acudieron a los campamentos habitados por los mineros ilegales que se dedican a extraerorode las minas abandonadas que se encuentran a orillas de la localidad y quemaron el lugar, a su vez, lograron someter y atar a varios sujetos, a quienes desprendieron de su vestimenta y posteriormente golpearon.
Según algunos informes, anteriormente la policía había arrestado a 80 hombres por infringir terror en la población, según algunos testimonios, los mineros ilegales son habitantes de otros países del continente africano como deLesotho,ZimbabueyMozambique. Regularmente, crean comunidades que habitan en campamentos. Suelen estar fuertemente armados y atacan a la población, los asaltan, extorsionan y abusan de las mujeres.

El pasado 28 de julio, se registró un caso de abuso a ocho mujeres, quienes habían viajado al vertedero de una mina, ubicado enWest Village, para grabar unvideo musical, presuntamente habrían arribado varios hombres fuertemente armados quienes, en manada, abusaron de sus víctimas. El caso aún es investigado por la policía y se sabe que ya realizaronpruebas de ADNa las agraviadas. Sospechan que los atacantes podían pertenecer al grupo de mineros ilegales que rondan en esta zona.
El descontento de la gente de Krugersdorp yace en el hecho de que consideran que los grupos de minería ilegal están relacionados con la policía y el gobierno, por lo que hartos de esta situación decidieron tomar justicia con sus propias manos y acudieron a los campamentos, así como cerraron carreteras con piedras y llantas con la finalidad de llamar la atención de las autoridades y que, por fin, regulen la presencia de los mineros en su localidad.
Fuentes: Tribuna