Cajeme, Sonora.-Desde queFelipe Calderónen diciembre de 2006 decidió que su principalpolítica públicasería enfrentar alcrimen organizado, el estado mexicano ha incrementado año con año la cantidad de recursos que destina para frenar a los grupos delincuenciales y a todas sus ramificaciones.

El problema es que no son suficientes y, a juicio de los expertos, están mal dirigidos pues se prioriza robustecer al Ejército, dejando de lado la seguridad interna y al sistema de justicia.

En la imagen, miembro del Ejército mexicano. Créditos: Internet
En la imagen, miembro del Ejército mexicano. Créditos: Internet

ConEnrique Peña Nietono fue diferente, como tampoco lo es conAndrés Manuel López Obrador (AMLO), quien había prometido impulsar una nueva fórmula: regresar a los soldados a los cuarteles y reforzar las policías locales y al sistema de justicia, olvidado por décadas… queda claro que no cumplió.

De acuerdo con los análisis de diferentes organismos internacionales,Méxicogastó en 2021 el equivalente a 29 mil 160 millones de dólares en los programas, organismos e instituciones para frenar la violencia en el país.

Esta cifra es equivalente, de acuerdo con laONG Vision Humanity, al 0.6% del PIB, una cifra muy alejada de lo recomendado por laOrganización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE)y que, encima, tiene una distribución que daña no sólo a la operación, sino al sistema en sí.

De hecho, México es el país de la OCDE que menos invierte a su sistema de seguridad interna con ese 0.6%, muy lejos del promedio de la organización que es de 1.76% y del de Costa Rica o Suiza que llegan al 2.5%.

#Portada: Competitividad en Sonora se frena por violencia, alza en homicidios y falta de denuncias uD83DuDCC9

uD83DuDCF0:https://t.co/GQ2N6W8D72pic.twitter.com/lj113vn5Wk

— Tribuna Sonora (@TribunaSonora)May 24, 2022

  • EL IMPACTO, BRUTAL

“El principal problema que enfrenta el estado mexicano está en que su inversión, de por sí pequeña, se encuentra muy por debajo del impacto que tienen en su economía la violencia y la inseguridad”, se lee en el análisis de Vision Humanity.

La prensa y la sociedad civil cifran en 243 mil millones de dólares el boquete financiero que provocan el crimen y la violencia en el país; si se analizan los datos, lo que el país invierte en contra del flagelo es apenas el 12.8% del daño que genera.

Esto implica una afectación grave a la economía y un impacto per cápita de aproximadamente 38 mil pesos por cada mexicano”, dijo Carlos Juárez, director en México del Instituto para la Economía y la Paz.

Esto quiere decir que cada mexicano sufre un impacto a su bolsillo por 129 días de salario mínimo, lo que en una familia promedio serían más de 150 mil pesos anuales, un drama económico considerando los índices de pobreza y marginación presentes.

  • MAL GASTADO

El principal hándicap para México está en que el dinero que invierte para abatir los niveles de violencia e inseguridad lo emplea con una desigualdad que alarma a todos los expertos, pues mientras el objetivo de las naciones suele ser fortalecer al sistema de justicia y a las corporaciones policiacas locales, el gobierno federal ha optado por darle más dinero alEjércitosin que esto se refleje en resultados positivos, por el contrario, las tasas de inseguridad y violencia crecen cada año.

#Portada: Disputa entre grupos del crimen organizado crece en Sonora: Ahora se enfrentan por el cielo uD83DuDEE9???

uD83DuDCF0:https://t.co/lj4S4pkjS8pic.twitter.com/O8RVf7wzF9

— Tribuna Sonora (@TribunaSonora)May 23, 2022

Por ejemplo, ninguno de los gobiernos señala se ha dado a la tarea de reforzar el sistema de impartición de justicia: el país tiene 4.5 jueces por cada cien mil habitantes, la mitad que el resto de países de América Latina. “Esto es fundamental porque tendríamos menos reos sin sentencia y habría agilidad en los juicios y procedimientos”, reza el documento del IEP.

Al tiempo, el destinar mayores recursos para las policías locales ayudaría a cerrar la brecha actual, ya que se calcula que faltan 42% de policías estatales y locales, dejando al país con un promedio de un policía por cada cien mil ciudadanos, cuando la cifra mínima recomendada es de 1.8.

Si bien el gasto en la materia aumentó 78.5% de 2007 a la fecha, las diferencias son abismales, pues mientras el gasto militar se fue al más del doble, en seguridad interior y en el sistema de justicia no se llegó ni al 20% pese a las circunstancias.

Fuente:Staff