Ciudad del Vaticano.- En medio de la crisis sanitaria por la pandemia deCovid-19enItaliay el mundo, la Iglesia Católica en el Vaticano y sus fieles conmemoran elViernes Santo.
Se trata del día en el que los creyentes recuerdan el juicio, la condena, el viacrucis, la crucifixión y la muerte de Jesús.
Durante la misa por la Pasión de Cristo, elPapa Francisco, en señal de obediencia humilde, se postró en el suelo de una vacíaBasílica de San Pedro.
Esto mientras el predicador papal,Raniero Cantalamessaaseguraba que el coronavirus le recordó a los fieles que son mortales, no todopoderosos.
El pontífice escuchó atentamente la misa precedida Cantalamessa, quien fue el encargado de decir a los presentes (apenas una veintena de fieles, prelados y miembros de un coro) que:
Apenas el elemento más pequeño y sin forma de la naturaleza, un virus, nos ha recordado que somos mortales…el poder militar y la tecnología no son suficientes para salvarnos”.
Fuente: Milenio
