Ni tan francotirador



Por Marco Antonio Flota
Porfirio para el Registro Civil, Perfidio para los que no lo quieren mucho, Profidio para los que, francamente, lo odian. El compañero Muñoz Ledo, pues, la ha vuelto a hacer:
Durante una entrevista para la promoción de su libro "La ruptura que viene"- ¡Ojo: Peje, no vaya a ser un título profético!- el que un tiempo fuera conocido también como PRIfidio, sentenció:
-¡Ya es tiempo de tirar a Calderón!.
Y no dude usted que para alimentar su ego -ese pequeño Porfirio que todos llevamos dentro-, pensará que al enterarse de su sentencia, le entró la temblorina a Calderón y por eso se cayó de la bicicleta.
Bueno, pero este afán de francotirador no le viene al controvertido político de ahora. Suponemos que la primera vez le escuchó la frase a su entonces jefe, don Luis Echeverría, de quien era secretario del Trabajo:
-¡Ya es tiempo de tirar a Reyes Heroles!- diría don Huicho.
Y, así, llegó Muñoz Ledo a la presidencia del PRI, en sustitución de don Jesús, el último ideólogo que ha tenido el tricolor. Los que tiene, actualmente, son videólogos, pues no pierden oportunidad de salir en la tele: Manlio Fabio, Emilio Gamboa, hasta doña Beatriz, quien no aceptó participar en el concurso "¿Cuánto quieres perder?", solo porque esa palabra -perder- no existe en su diccionario-
Bueno, pero estábamos en que Porfirio llegó a PRIfidio por obra y gracia de Echeverría y para hacer la campaña presidencial de López Portillo. Pues bien, en ese lejano 1976 pronunció la frase:
-¡Hay que tirar a Gazcón Mercado!
Y negoció el legítimo triunfo del susodicho para la gubernatura de Nayarit, a cambio de una senaduría para el líder del PPS, Cruickshank García. Así nacieron en México las "concertacesiones".
López Portillo, ya Presidente, lo hizo efímero secretario de Educación, pero no tardó en decir, ahora Jolopo:
-¡Ya es tiempo de tirar a Porfirio!
Y lo mando de embajador de México ante las Naciones Unidas, donde llegó a ser presidente del Consejo de Seguridad (Tip para Calderón por si quiere congraciarse con él, nombrándolo Jefe del Gabinete de Seguridad, chamba que gustoso aceptaría)
Ya en la ONU no podía pretender Porfirio tirar al secretario general, así que simplemente exclamó:
-¡Ya es tiempo de tirar...!
Y sacó la pistola para amenazar a alguien que había ocupado su lugar en el estacionamiento, hecho que fue muy comentado entonces.
Años después, convenció Porfirio a Cuauhtémoc Cárdenas, para que juntos exclamaran:
-¡Ya es tiempo de tirar al PRI...!- y fundaron al PRD.
Después, ya solo, gritó Porfirio:
-¡Ya es tiempo de tirar a Cuauhtémoc...!- y se fue al PARM. Pero también tiró al PARM y se arrojó en bazos de Vicente Fox, quien lo premió con la Embajada en la Unión Europa.
Después dijo Porfirio:
-¡Hay que tirar a Fox...!- y se fue con el Peje.
Ahora quiere tirar a Calderón, para culminar su vida de francotirador (Bueno, algún día tenía que ser franco en algo, ¿no?)

¡RRIINNGG!

-Bueno, Secretaría de Seguridad Pública...
-¿Al fin renunció Campa?
-Sí: ya escampó...

EPIGRILLO
Pide al PRD consenso
Cuatemochas. ¿Más qué es eso?:
en PRD, no sea menso,
lo que hace falta es con seso.

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