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Avanza Pumas en la ‘Concachampions’
Falla Paco Palencia un penal, pero luego marca par de anotaciones
Por Édgar Contreras
AGENCIA REFORMA
CD. DE MÉXICO.- Harbour View resultó un trámite para Pumas, pero tan engorroso que los felinos sellaron la victoria en los minutos finales.
Después de fallar un penal, casi al final del primer tiempo, Juan Francisco Palencia se sobrepuso a la adversidad y se convirtió en el eje que condujo al equipo mexicano a la Fase de Grupos de la Liga de Campeones de la Concacaf.
El delantero mexicano marcó un par de tantos y dio el pase para uno más, en su regreso a la actividad futbolística, luego de una lesión que lo alejó de las canchas desde el inicio de la Liga local.
Sólo que la historia que ayer se escribió en el Estadio Olímpico Universitario no tuvo siempre un tinte tan halagador.
Porque la convicción del Harbour View por evitar una masacre pudo más, durante gran parte del partido, que el ímpetu local para sentenciar una eliminatoria tan bondadosa con Pumas, que se decidió a un solo partido, celebrado ayer en CU.
Si de por sí el cuadro jamaicano ya había sido recibido con esa bofetada, luego de la cancelación del partido de ida, por el paso de la entonces tormenta tropical "Gustav", ayer su suerte empeoró cuando tras resistir los embates de Pumas, durante casi todo el primer tiempo, el portero Dwayne Miller cometió un penal sobre Fernando Morales.
¡Y por si algo les faltaba, el guardameta se fue expulsado por la acción!
Cuando parecía que esa era la llave de acceso que necesitaba el equipo auriazul para mandar a la lona a su tozudo rival, Juan Francisco Palencia se contagió de la técnica del visitante para enviar el balón metros arriba del travesaño en la ejecución del penal.
Irse al descanso con un empate significaba ya un gran negocio para el Harbour View, equipo que se cansó de su descoordinación al practicar el fuera de lugar, de las salidas en falso de su portero y de desplomarse cada vez que el balón se estrellaba con potencia sobre la humanidad de sus futbolistas.
Pero la hazaña no sería consumada en la parte complementaria.
Porque Palencia apeló al amor propio para aventajar a los Pumas, tras una barrida al 64', para dar el pase con el que Jehú Chiapas llenó de tranquilidad el feudo auriazul al 88', y lograr el doblete con un zurdazo cargado de esa fuerza moral que el delantero lleva como tatuaje, y que los Pumas buscarán emular para trascender en la Liga de Campeones.
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